Buenos Hábitos - Malos Hábitos

Tus conocimientos no te harán rico, tus hábitos $í. El tener buenos habitos es mucho mas importante que el tener buenos conocimientos si quieres ganar dinero. (vídeo)

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Tus hábitos son los responsables de tu riqueza, no tus conocimientos.

Sé que es complicado adoptar hábitos nuevos, pero me he dado cuenta que cuando conozco personas plenas, tienen hábitos sumamente arraigados que los llevan a tener una excelente calidad de vida y claro que en lo que es dinero les va bien.

No necesariamente son ricos, pero mantenerse dentro de un esquema de hábitos sanos los lleva a una vida extraordinaria.

Siempre tienen lo que necesitan pero básicamente funcionan bajo un principio que sería:

Como dice Robert Kiyosaki: “No es lo que ganas lo que te hace rico, sino cómo lo gastas”.

y otra de las frases de “Robert Kiyosaki” que me gustó: “La principal razón por la que las personas tienen dificultades financieras es porque aceptan consejos financieros de personas pobres o de vendedores”.

Y claro, mucho tiene que ver con el hábito de ahorro y más que eso con una disciplina que nos lleva a dar pasos hacia la riqueza.

He conocido a personas sumamente instruidas que no ganan lo suficiente, porque no tienen hábitos de riqueza mientras que conozco personas que apenas saben escribir y son muy ricos.

Lo que he observado es quela disciplina reiterada con buenos hábitos, lleva a la riqueza.

Se que romper con malos hábitos es difícil y crear buenos hábitos lo es más, pero encontre este video que te puede ayudar.

Si quieres subtitulos en español los puedes activar en el cuadro de abajo a la derecha ( al lado de las flechas)

 

Pero mejor vamos a ver algunos casos que me han hecho pensar.

Primero vamos a ver hábitos de clase media y pobre que no les permiten salir de allí (aquí yo me incluyo).

Y como “El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra” pues yo me la lanzo a mi mismo y el primer cuento es mío.

Estando yo recién graduado y teniendo unos seis meses trabajando duro, recibí un aumento de sueldo, cuando vi que estaba ganando mucho más dinero del que yo esperaba, recuerdo que salí a la calle pensando en que podía “gastar” ese dinero (era algo inconsciente, pero me sentía rico y que debía gastar).

Salí a caminar y mientras lo hacía por el “Bulevar de Sabana Grande” (Caracas), se me acercó alguien y me ofreció un curso de inglés, por supuesto que como me “sobraba el dinero”, lo compré, total yo me sentía millonario.

Pero después que llegué a mi casa me di cuenta que no lo necesitaba, ni lo quería, así que ese dinero lo perdí. Nunca usé ese curso de inglés y varios años después lo terminé regalando.

Más o menos en esa época, decidí tomar varias cosas que yo no usaba y venderlas en un mercado público.

Eran cosas de buena calidad, que por alguna razón u otra ya no utilizaba.

Ese fin de semana alquilé un puesto en el mercado y me puse a vender desde la madrugada, la gente empezó a llegar como las siete de la mañana.

Ya eran como las 11 de la mañana y yo no había vendido nada.

Se me acercó una señora que ya me había preguntado varias veces por el precio de algunos objetos.

Y me dijo. “Lo que pasa es que tu vendes cosas buenas, pero caras, aquí lo que se vende son cosas baratas”.

Esto era cierto, pero yo no quería vender mis cosas de tan buena calidad a precios de regalo, yo fui allí a ganar dinero, no a perderlo.

La señora continúo diciendo: “Yo vengo aquí todos los fines de semana, con 100 bolívares y me tengo que llevar 10 cosas”.

Me mostró una cantidad de cachivaches que había comprado, se despidió, dio media vuelta y se fue.

Yo me quedé pensando un instante y me di cuenta lo que es buscar cantidad y no calidad.

Durante años, y han pasado más de 20 que tuve esa experiencia, me di cuenta que el sistema de pensamiento de una persona pobre es así.

Las personas pobres buscan satisfacción inmediata de una “necesidad” mediante la cantidad no la calidad.

Eso se refleja no solo en objetos, sino en todos los aspectos de la vida como puede ser: trabajo, pareja, amigos, licores, etc.

Sienten que hay escasez y después tratan de llenar sus vacíos con lo primero que encuentran, no se busca calidad ya que hay que llenar con urgencia un vacío.

No hay tiempo de planificar ni escoger, hay que resolver rápido.

Mientras más pobre se piensa a más a corto plazo.

Sin duda que yo había hecho lo mismo cuando compré el curso de inglés “Satisfacer una necesidad (sentirme rico, comprando algo que no necesitaba)”.

Y me doy cuenta que caemos mucho en esto, todos los días.

En este caso la clase media no se diferencia mucho de la clase pobre.

Cuántas veces hemos escuchado y sobre todo en mi país “Venezuela” que se nos dice:

“Televisor de 50 pulgadas full HD, la mejor inversión”.

Eso no nos dice el vendedor del televisor y nosotros, que nos morimos por tener ese televisor lo más rápido posible en el medio de la sala (para parecer ricos), nos auto engañamos diciendo: “Si, esa es una excelente inversión”.

Pero hablando de buenas inversiones:

¿Conoces a alguien que le paguen por estar viendo televisión?

¿O alguien que venda el televisor que ve todos los días y reciba más dinero del que él pagó inicialmente y pueda vivir haciendo este tipo de inversiones?

Otro caso que he escuchado muchísimo es cuando la gente dice:

“La mejor inversión es un viaje”.

Eso me revuelve el estómago porque es un gran auto-engaño.

A menos que regreses del viaje, con más dinero en los bolsillos de lo que te llevaste.

Para mi viajar es la manera como más me gusta gastarme los reales y me encanta disfrutar al gastarme los reales viajando, pero sé que no es una inversión, es un gasto.

Pero tenemos que aprender a llamar las cosas por su nombre y no justificar nuestros “gustos caros” con palabras suntuosas.

Alguna vez has escuchado el eslogan. “Porque tú lo mereces” de una marca de cosméticos.

y otro que también es bien bueno: “Porque la vida es hoy”.

Y un eslogan que yo inventé:

American Estrés: “Disfrute ahora, que nosotros lo haremos después”.

Ahora vamos a hablar de historias positivas de hábitos muy sencillos que nos llevan a la riqueza.

El primero es llamar las cosas por su nombre. Como llamar a los lujos, gastos y no inversiones.

¿Y sabes? No tiene nada de malo gastar dinero en lujos, pero tenemos que estar claro que son gastos y no “inversiones”.

Porque después de un tiempo tenemos la casa llena de “lujos” y no entendemos porque no somos ricos.

Mi abuelo” Wenceslao Torres” a quien yo le decía “Abuelo Ben” siempre decía:

“Las necesidades se compran a crédito y los lujos al contado”

Eso mismo lo repitió mucho mi papá y yo pienso de la misma forma.

Eso es algo que siempre trato de recordar, pero no es fácil ya que hoy en día el medio de pago por excelencia es la tarjeta de crédito.

Hay que saber también que los bancos tienen muchos intereses en que usemos sus tarjetas de crédito, ya que en el momento que les debemos dinero, automáticamente empezamos a trabajar para pagar intereses.

Mi bisabuela “Graciela Chenel Calcaño” nació en una familia muy acomodada de Caracas a finales del siglo IXX y se casó con mi bisabuelo “Luis Jugo Delgado” quien era también de buena familia, pero cometió la imprudencia (mi bisabuelo) de meterse a político en un país donde había una dictadura muy severa.

El caso fue que mi bisabuela terminó siendo muy pobre, ya que a mi bisabuelo lo metieron preso y le quitaron sus bienes.

Tanto fue así, que su primer hijo murió antes del primer año y ella no tenía cómo pagar el entierro del bebé.

Muchos años pasaron y mi bisabuela logró crear una pequeña fortuna, a fuerza de mucho trabajo y algunos hábitos para crear riqueza.

Mi mamá al ver que mi bisabuela tenía dinero, pero no se comparaba nada lujoso y era bastante austera, se la llevaba de compras para ver si lograba que se comprara un vestido nuevo o algo para la casa.

Mientras que estaban en las tiendas, mi mamá le mostraba diferentes cosas, pero mi bisabuela siempre le respondía lo mismo, no importaba si era un vestido, un juego de ollas o un televisor, inclusive adornos para la casa.

Mi bisabuela decía:

“Esto me encanta, pero más me gusta tener mi dinero en mi cuenta del banco”.

Pienso que esa frase es una herramienta muy útil, sin duda repetirla con frecuencia, como un hábito nos acercará mucho más a la riqueza que anhelamos.

Para darte un regalo me encantaría que vieras esto:

 

Si tienes algún hábito que te lleve a la riqueza lo puedes compartir aquí abajo.

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